A un paso del horizonte

Difícil momento de decisiones y transiciones. Habito un nuevo espacio sin tener aún la certeza de si soy aceptada en el lugar que comparto conmigo misma. Los pensamientos intrusivos viven en mi mente y no me dejan en paz. ¿Pertenecer o no pertenecer? Quizá no evolucioné y me quedé siendo una nómada, viajando de un lugar a otro sin encontrar realmente de dónde soy.

Dice una canción que "ningún hombre es una isla, ningún hombre debe estar solo". Pero ¿quién me acompaña en la soledad de mi mente? ¿Acaso hay alguien esperando ahí para cobijarme de mis pensamientos intrusivos, de ese incesante diálogo de negatividad que no me permite descansar?

Sigo corriendo y me doy cuenta de que voy en círculos, sin llegar a ningún lado. Por más que he buscado ayuda, me pregunto: ¿realmente ha llegado? A veces siento que avanzo solo para regresar al mismo lugar, como si mi destino fuera perseguir un horizonte que siempre se aleja un paso más.

El mar de mi sentir y el alto oleaje de mis emociones no me dejan en paz. Vivo en esa isla donde las embarcaciones pasan a lo lejos sin alcanzar a ver mi S.O.S. He levantado el fuego en lo alto para hacerme visible y, hasta ahora, he logrado sobrevivir. Pero no sé cuánto tiempo más pueda seguir así, esperando que alguien, por fin, vea las señales que llevo tanto tiempo enviando.

Quizá el verdadero naufragio no sea estar sola, sino sentir que nadie escucha el eco de mis llamados. Tal vez la isla nunca fue el problema; tal vez lo ha sido la esperanza de que alguien llegue a rescatarme antes de que aprenda a encontrar la orilla dentro de mí. Mientras tanto, sigo aquí, resistiendo entre las mareas, preguntándome cuánto más puede sostener el corazón cuando carga el peso de una batalla que nadie más alcanza a ver.



De este lado del universo, Beth ✨


Acompañamiento sonoro  🎶

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